Hola, soy Jess.
Licenciada en Artes Visuales, Máster en Marketing Digital, ilustradora, mamá y fundadora de Acuarela para el Alma.
Hace más de quince años acompaño proyectos creativos, pero hubo un momento en el que la vida me obligó a detenerme. Después de atravesar una enfermedad y pasar mucho tiempo lejos de los pinceles, descubrí que volver a pintar también era una forma de volver a mí.
Fue la acuarela la que me enseñó que el arte puede ser mucho más que una técnica: puede convertirse en un espacio para bajar el ritmo, conectar con la naturaleza y volver a disfrutar del presente.
Hoy diseño experiencias donde la acuarela deja de ser solo una técnica para convertirse en un espacio de calma. Un lugar donde el color, la naturaleza y el tiempo para una misma nos recuerdan lo bien que hace respirar más despacio y volver a conectar con lo esencial.
Mi deseo es simple: que vuelvas a casa respirando un poquito diferente de como llegaste.